El futuro ya esta aquí….

Hemos vivido inmersos en la época dorada de la teleformación. Nos ha dado tiempo de vivir varias evoluciones y reinvenciones de la formación digital.

 

 

Pero es justo ahora cuando el asunto se pone interesante. La maduración de la era post PC, junto con el advenimiento de varias tecnologías verdaderamente disruptivas, abre la puerta a la incorporación de sectores de población hasta ahora olvidados y la utilización de metodologías alejadas de la educación.

 

 

Hasta ahora la enseñanza 2.0 se ha encargado de una franja muy específica de la sociedad. Una franja compuesta por personas jóvenes, pero con un mínimo de edad, que buscan mejorar su currículo, incrementar su empleabilidad o alcanzar un perfeccionamiento profesional. Es decir, se han estado olvidando nichos enteros de ciudadanos y ciudadanas que ahora tienen en los smartphones y tabletas y en sus apps de micromensajería entornos educativos empáticos, más flexibles, dinámicos y lúdicos.

 

 

Nos atrevemos a predecir que en los próximos 36 meses veremos la incorporación de franjas de la pirámide de población distintas de las habituales con metodologías muy progresistas. Pongamos algunos ejemplos:

 

 

  • Inmigrantes digitales y su conocimiento oculto: Los amigables entornos de trabajo que ofrecen los dispositivos móviles con un sistema operativo simplificado han permitido que inmigrantes digitales mayores de 50 años tengan acceso a contenidos de una forma fácil y sencilla. Esta horquilla de edad, con inquietudes muy concretas en salud, bienestar y cultura general, ha sido históricamente un nicho olvidado por la teleformación. Mediante los agentes sociales vinculados a estos sectores es razonable entender y contestar esa necesidad. Pero las tablets también pueden constituir un canal bidireccional para que su sabiduría no caiga en el olvido. Existen auténticas herramientas de autor (Medium, Vine, Snatchap, etc.) para que ellos/as vuelquen sus experiencias personales y profesionales, ofreciendo una ventana intergeneracional única.

 

 

  • La brecha analógica y los más pequeños: Mucho se ha debatido sobre los inconvenientes pedagógicos del acceso de los menores de cinco años a los dispositivos móviles. Es necesario dejar esta polémica a un lado y asumir la realidad. Estas son las primeras generaciones touch y ya no hay vuelta atrás. Debemos pasar a la ofensiva con contenidos, metodologías y entornos adecuados basados en su manera de entender el ocio y el consumo. Para ello, se deben incluir elementos analógicos que minoren la atención y el interés que en ellos/as despiertan los aparatos electrónicos y, obviamente, en una solución gamificada, como ya hacen productos como OSMO.

 

  • La tecnología inmersiva y mantener el foco: El increíble hype que están generando los entornos de realidad aumentada y virtual tiene una aplicación directa para crear sistemas de aislamiento y concentración específicos que permitan alcanzar realmente un mindfulness del alumnado cuando se está formando. Prevemos la llegada de cursos de idiomas, sociosanitarios, superación de fobias y RRHH donde los/as participantes puedan aumentar su rendimiento al evitar distracciones incluyendo gafas VR en su material pedagógico.

 

  • Micromensajería: Una vez que los WhatsApps y los Telegrams ya son parte de nuestro entorno social es momento de usarlos como vehículo de tracción y de transmisión de contenidos educativos. Como soluciones de baja tecnología para aquella parte de la población que carece de ordenador y que se siente cómodo usando estos sistemas, los contenidos y plataformas de e-Learning deben mutar, usando las mejoras que están incluyendo estos servicios como el envío de adjuntosBots, canales propios, etc. Generar cursos exclusivamente en estas apps es el desafío real para 2016 de las consultoras y editoriales.

 

  • Full availability: Con la llegada de los relojes inteligentes, venidos del mundo de la cuantificación deportiva, se ha abierto una ventana más amplia a la formación. Una ventana basada en micropíldoras visualizadas desde el móvil y que lleva un paso más adelante el Mobile Learning. Vaticinamos la integración del smartwatch en las AAFF como un sistema de notificaciones avanzando para luchar contra el abandono, pero también como generador de comunidad y comunicación alumnado/tutorización, creando un sistema altamentente productivo al aumentar la disponibilidad y portabilidad de las herramientas pedagógicas